Los Desafíos Profesionales ante el Auge del E-Commerce, la Inteligencia Artificial y la Omnicanalidad.
Los graduados en Ciencias Económicas en la Argentina atravesamos hoy uno de esos momentos históricos en los que la profesión vuelve a redefinirse. La salida de la pandemia del covid-19, los conflictos bélicos en el mundo y el auge de la Inteligencia Artificial como una poderosa herramienta con altas probabilidades de dejar atrás todo lo conocido por los humanos, son sólo algunos indicadores del cambio de paradigma al que asistimos.
Durante décadas, contadores y administradores fuimos entrenados para comprender balances, costos, impuestos y estrategias comerciales en un entorno relativamente estable en cuanto a los canales de venta. Sin embargo, el auge del e-commerce, la irrupción de agentes de inteligencia artificial capaces de tomar decisiones comerciales de forma autónoma —lo que comienza a denominarse comercio agéntico— y un contexto macroeconómico particularmente desafiante en la Argentina, obligan a repensar muchas de las herramientas tradicionales de gestión.
Por un lado, el comercio digital ya no es una opción estratégica sino una condición de supervivencia para miles de empresas. La administración de precios, inventarios, promociones y logística ocurre ahora en plataformas (como Amazon, Pedidos Ya o Shein), donde la información circula en tiempo real y los competidores pueden modificar sus estrategias en cuestión de minutos. En este escenario, los profesionales en Ciencias Económicas dejamos de ser solamente intérpretes de los números históricos para convertirnos en “arquitectos de decisiones basadas en datos”.
A este fenómeno se suma una capa tecnológica adicional: los agentes algorítmicos. Sistemas que utilizan diversas herramientas de inteligencia artificial y comparan precios, ajustan márgenes, recomiendan promociones o incluso negocian automáticamente dentro de los “marketplaces”. Dicho de manera sencilla: hay algoritmos que venden, algoritmos que compran y algoritmos que comparan a ambos, mientras el consumidor está entretenido mirando posteos en su celular. Este nuevo ecosistema exige comprender lógica de plataformas, conocimientos técnicos de backend, frontend o arquitectura de páginas web, estrategias comunicacionales en tiendas virtuales o redes sociales, modelos de pricing dinámico o funcionamiento de sistemas automatizados de decisión, entre múltiples variables asociadas a la omnicanalidad comercial.
Todo esto ocurre, además, en un contexto macroeconómico complejo. La persistente inflación continúa no solamente dañando los ingresos de grandes sectores de la población, sino también distorsionando precios relativos, afectando la planificación financiera y obligando a revisar permanentemente estructuras de costos en las organizaciones. A la vez, el consumo muestra señales de debilidad en diversos sectores. Las bajas ventas presionan a las empresas a competir con márgenes cada vez más estrechos. Como si esto fuera poco, la indiscriminada apertura importadora, rápida y extensa, modifica irreversiblemente la matriz productiva de nuestro país, e introduce
nuevos competidores internacionales que llegan con escalas productivas y estructuras de costos muy diferentes a las locales.
En consecuencia, el desafío para quienes abrazamos apasionadamente nuestra profesión ya no se limita a calcular correctamente un costo o proyectar un flujo de fondos. Debemos interpretar mercados digitales, analizar datos en tiempo real, comprender el impacto de la automatización comercial, coordinar la omnicanalidad y gestionar empresas en un contexto de alta volatilidad. En otras palabras, se espera que sigamos haciendo bien todo lo que siempre hicimos… pero ahora ante situaciones más complejas: que un algoritmo ajuste los precios de la competencia cada quince minutos, o que un marketplace (léase Mercado Libre, Rappi, o cualquier otro) se fagocite los márgenes de utilidad de diversos eslabones comerciales, dependientes a su vez, de su tráfico y sus funcionalidades.
Frente a este escenario, la formación académica y profesional constante adquiere un valor renovado. La capacidad de análisis, el pensamiento crítico y la comprensión sistémica de los procesos empresariales siguen siendo herramientas insustituibles. Lo que cambia es el terreno de juego: hoy se trata de aplicarlas en mercados digitalizados, con la incorporación lenta pero sostenida de agentes automáticos y herramientas de inteligencia artificial cada vez más presentes en la toma de decisiones y con un contexto macroeconómico que, fiel a la tradición argentina, continúa aportando su cuota de incertidumbre.
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Hernán Serrano
Licenciado en Administración FCE UBA
Docente de las materias Administración de Operaciones y E-Commerce de la Licenciatura en Administración de la FCE UBA
Coordinador de la Diplomatura UBA Gestión de Canales Comerciales, Trade Marketing y Ventas Digitales
Autor del libro “E-Commerce y Trade Marketing en tiempos de Inteligencia Artificial y Omnicanalidad”. Ed. Pluma Digital. Marzo 2026